El bailaor de soledades

En la entrevista “Un conocimiento por el montaje”, que Pedro G. Romero hiciera a nuestro autor el pasado año en el marco del Círculo de Bellas Artes de Madrid, Didi-Huberman contestaba así a una de sus preguntas:
“Cuando vine por primera vez me ofrecieron la posibilidad de traducir uno de mis libros y, naturalmente, propuse Le danseur des solitudes, un libro escrito a partir de Arena, el baile flamenco de Israel Galván, y que es un recorrido por la imagen en movimiento muy enraizado en la tradición: Juan de la Cruz, José Bergamín, Federico García Lorca… La respuesta no fue sobre el libro. Me dijeron: «No, de flamenco no». Así que (…), sigue habiendo sitios anti-flamencos. Pero, sigue diciendo, a mí lo que me interesa del flamenco es precisamente su posición anti-Bellas Artes, es decir, su manera alternativa de componer las relaciones entre las artes.”
Y añade: “A mí lo que me interesa es que esas cuestiones académicas –porque, al fin y al cabo se trata de la Academia, pues así se crearon las Bellas Artes– no existen en el flamenco. El flamenco no tiene el rigor de la Academia, tiene el de la Peña, que es otra cosa…” (Leer más…)
